La Delegación
Junio 29, 2008
La verdad es que, si no fuera por la paciencia de los paulistanos, esta ciudad acabaría con cualquiera. Alguien me dijo antes de embarcarme en el avión, cuidado con Sao Paulo, es una ciudad hostil. Ahora entiendo el auténtico significado de lo que me querían decir.
Asusta ver la mezcla salvaje de los más y de lo menos: de quienes no tienen más que la calle conviviendo con quienes parecen haberlas comprado. La desnudez de los niños cobijados en cartones en pasajes atestados de coches, con los abrigos de quienes los visten más por moda que por necesidad (el invierno, hasta ahora, no ha bajado de 9 grados, pero es fácil ver a gente con guantes y gorros a plenos 15 grados).
En fin, una ciudad de contrastes inimaginables para quien se ha criado en Europa.
Despedida de Zaragoza
Junio 29, 2008
Antes de cualquier viaje, por corto que sea, siempre se despide uno de los seres queridos. Aunque sea por unas semanas tan sólo (volvemos a Zaragoza el 29 de Julio, desde el 9 de Mayo, fecha en la que nos fuimos). Cuando regresemos a Sao Paulo tras nuestra primera vuelta a la madre patria lo haremos por unos cuantos meses, medio año para ser más exactos. Tanto tiempo da para echar todo de menos.
Primera fiesta Junina – Alex se viste de Caipira
Junio 29, 2008
Apenas llevamos un mes y medio en esta ciudad, y una semana en algo que sea medianamente nuestro (un apartamento alquilado versus un hotel impersonal) y ya nos tocan fiestas en el país de las idems.
Alejandra se vistió de Caipira (desconocemos si el traje que llevaba era tradicional o una burda imitación). Supongo que a los paulistanos que vayan a Zaragoza por el Pilar les podrá pasar lo mismo.
Guapa, ¿eh?



